
| Nuestra Historia |
Hablar del Centrode Ayuda Espiritual en Guatemala es hablar de milagros que empezaron a dar vida a un pueblo sufrido ya que en la época en la que el Centro de Ayuda Espiritual, llegó a Guatemala, este país se encontraba pasando un conflicto armado, el Centro de Ayuda Espiritual llegó a Guatemala un 23 de septiembre de 1995, ubicando la primera iglesia en el centro de la ciudad en un Antiguo Cine llamado Capri, siendo allí la primera Sede Nacional del País, la cual albergó gran cantidad de pueblo Guatemalteco, que sufría con infinidad de problemas. El Centro de Ayuda Espiritual, no tardo mucho en expandir su trabajo por los distintos municipios y departamentos del País, siendo los primeros, zona 18, Mixco, Villa Nueva, Chiquimula y Xela. Luego de algún tiempo la Sede Nacional fue trasladada, a un lugar mejor ubicado y con mayor capacidad, siendo hasta el día de hoy el Templo Mayor, ubicada en la Ruta 6. 9-44, Zona 4, y ahora con 12 años de existir, en este país guatemalteco, el Centro de Ayuda Espiritual, cuenta con más de 27 Centros de Ayuda Espiritual, en los diferentes departamentos y municipios del país, llevando vida y esperanza a aquellas personas que se encuentran muertas espiritualmente, a causa de los diversos problemas, el Centro de Ayuda Espiritual, habré sus puertas diariamente, realizando oraciones en favor de las centenares de personas que se reúnen, para participar, de las distintas oraciones que se realizan en los días de la semana, y centenares de personas, ya han conquistado grandes milagros participando del Centro de Ayuda Espiritual, que abrió sus puertas para ayudar a los más necesitados. Además de un crecimiento en Centros de Ayuda Espiritual, la Iglesia, cuanta con un
periódico, que distribuye más de 29,000 ejemplares en todo el país, además cuenta con 20 minutos de televisión y 35 minutos en radio. Todo para poder salvar a un pueblo Guatemalteco, que venía sufriendo, sabemos que falta mucho por hacer…
“Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envié obreros a su mies.” (Mateo 9:37-38).